sábado, 31 de diciembre de 2011

In the end

Esta noche, todo lo que hay debajo de la piel, no importará. Se acaba el año, pienses lo que pienses, sientas los que sientas, todo quedará tras la máscara, hay que acabar bien el año, acabarlo bien para los que te quieren, para los que te ven sonreír.
Medias finas, vestido corto, pelo recogido en un moño rizo y desenfadado. Las sombras oscuras y el delineador completan la máscara perfecta de tu piel. El carmín suave, para no recargar demasiado algo que, de todas formas, para ti ya es falso.
Sonríes al espejo, te ves guapa, perfecta. Todo lo contrario a como te sientes por dentro. En tu interior el estómago ha dejado florecer las mariposas de los nervios. Aquella llamada no fue lo que te esperaste. O quizás si, pero te ha dejado una sensación que no sabes describir.Querrías que estuviese aquí. No saldrías, por que quieres estar con él. Sales por tu amiga, por divertirte un poco, por que es lo que se espera de ti. ¿Pero qué es lo que quieres en realidad? Piensas en él y dices "a ti ". Está lejos, las navidades están para pasarlas con tus seres queridos, y el más importante no puede estar contigo.
Pero te recompones, sus pendientes cerca de tus oídos, donde querrías que se encontrara su boca, con todas esas palabras bonitas que siempre te dice. Los ves y te sientes morir, os echáis de menos y no podéis hacer nada.
Vas a la sala, a tu familia le encanta lo que ve, estás perfectamente colocada en tu sitio. Tocan las campanadas, las uvas y el champán estropean un poco el carmín. El primer par de besos es para tu padre. Pero en realidad pertenece a otro.
Te calzas los tacones, y esperas, ella llamará pronto. Irás allí a darlo todo y a esperar a que amanezca, esta vez la noche si que es joven.
Sales al frío de la calle. Le recuerdas. Le mandas un Te quiero, y caminas, el paso fuerte, la seguridad de la diva en tus andares.
Fachada perfecta.
Feliz año nuevo, muñequita de cristal. Empieza la función.
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Feliz año a todos los bloggers. Gracias por estar ahí. Besos

domingo, 11 de diciembre de 2011

All I want for Christmas...

Si, una vez más, ya queda poco. esta es una época muy tierna, ¿verdad? pero dependiendo del momento también es bastante triste...yo,sin ir más lejos, he disfrutado estas fiestas siempre, son mis favoritas, y no por hacer en ellas nada especial, sólo pasear, admirar las luces, patinar sobre hielo, comprar detallitos a los que más quiero...me encantan los villancicos en clave de pop, rock y soul, al igual que los más clásicos, el turrón, el mazapán, los polvorones...todo.
Y, sin embargo...no me encuentro bien, no es lo mismo esta vez, pero esto pasa desde hace muchos años ya.
Pero hasta este no quise darme cuenta. De pronto, ella y tú ya no abrís juntas los regalos, la chimenea ya no calienta esas sonrisas de complicidad cuando queríais romper el papel brillante que contenía vuestros sueños, hoy el árbol ya no es tan grande como solía,  los mayores ya son (más) mayores, se han cansado de subirse a la silla a poner la estrella que a ti tanto te hacía soñar de pequeña. Hoy estás sentada en el sofá, los apuntes a un lado (dichosa facultad), la miras a ella, más joven, más guapa, más...todo. Como siempre. Pero esta vez viene, te da su regalo (tu le das el tuyo, sonrisa forzada, al ver que a ella este cambio ¡¡¡parece darle igual!!!), sonrisas de agradecimiento de gente que parece que se ha hartado de verse tanto tiempo (10 minutos, ¡que pesadez!) y luego, nada, se va, os veis mañana, sois las niñas de ese cuento que nunca acaba,  pero que con los años empeora, al contrario que el vino que sigue abierto en la mesa. Desearías echar un buen trago, olvidar el dolor de la indiferencia que te causa que aquella a la que siempre quisiste diga que ya da igual, que ha madurado, que ahora qué es la Navidad...Para ciertas cosas es horrible madurar, pequeña, ¿Por qué perder esa tradición de felicidad y sonrisas, por qué perder esa ilusión, esa complicidad, por qué dejarlas de lado?
Nos seguimos queriendo...pero has cambiado, para ti seré pasajera, en cuanto vuelva a Santiago sólo seré unas líneas en el chat, tú te desviarás camino a Ourense, llegarás a Allariz, con esas chicas jóvenes igual de emparentadas que nosotras, con las que tienes más (¿amistad?) relación, la que, espero, no sigas sólo por lo que digan tus padres, saldrás en esas fotos de chica Hollywood correcta y especial.
Y yo, de lejos, admiraré cómo creces, mi pequeña "ratiña"...como he hecho desde que naciste.
Feliz Navidad, pequeña.
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A todos mis lectores, gracias por seguirme este año, Felices Fiestas.