lunes, 11 de julio de 2011

Ya que hablan en mi nombre...

Hola, mi nombre es Ela. Ya he visto que en este blog habéis visto alguna de mis reflexiones, momentos algo amargos, y reflexiones dulces, también. Habéis podido comprobar algunas maravillas que se sienten en la ciudad a la que llamo hogar, cosas mágicas, pero también cotidianas, cosas que puede que vosotros también sintáis allí donde nacisteis. 
En realidad soy bastante normal, tengo mis peculiaridades, como todos, alguna manía ( unas confesables, otras no tanto)...no sé, simplemente a la que le dio por escribir aquí debe creer más en mí que yo misma. Lo de subestimarme me dicen que me pasa a menudo, bah, qué le voy a hacer.
Si me vierais en persona diríais que soy algo bajita, de pelo alborotado y ojos grandes. Dependiendo del día pensaríais que visto informal, trench, roquera, deportiva, pija, descuidada...de hecho, sigo sin saber qué estilo prefiero.
Nunca llevo un número par de pulseras en la mano derecha y nunca me voy de casa sin reloj. La agenda, imprescindible. Me gusta el flequillo, pero no lo soporto delante de los ojos al bajar la vista, que, por otro lado, siempre voy así, mirando al suelo, pocas veces voy mirando al frente. No sé si es timidez, o miedo, a lo mejor son ambas.
Me importa lo que digan de mí, por que de muchas cosas no me doy cuenta. Antes no sabía que hablo demasiado, o que no me puedo estar quieta en la silla, que me toco el pelo de continuo, rizando los rizos, que a veces miro a los ojos al hablar, y otras soy esquiva, o mato con la mirada, depende del día.
Me encanta estar rodeada de gente y a la vez estar sola, me irritan cosas que luego me parecen adorables, me río de las cosas malas que me pasan y lloro si me sale algo bien. Ah! y tengo por gran enemigo el Karma.
No sé que más deciros, supongo que por aquí seguiréis leyendo algunos minicapítulos, a veces las cosas son bonitas así, en instantes; y a veces son tan tristes que aparto la mirada de mi propia vida.
Espero que, de todas formas, no os resulte demasiado vago, o que os produzca hastío. Soy así, sin definir...Sólo un cuaderno al que le faltan muchas hojas por escribir.

viernes, 8 de julio de 2011

Instantes

Es increíble cómo te cambia un instante, cómo hace ese mínimo espacio de tiempo que todo se tambalee adoptando un nuevo sentido que antes pensabas que ya nunca volverías a experimentar.
Nunca digas nunca, ahora lo comprendo, y sobre todo te comprendo a ti.
Comprendo qué es lo que sientes cuando esas dos palabras acarician el aire, cómo te sientes cuando una carcajada de felicidad se escapa con el viento,dando lugar al silencio que se produce después y que dura un instante, un instante que puede durar horas, minutos, segundos... o para siempre, un instante que recuerdas siempre que nos echamos de menos...
Ése instante que dura lo que dura un beso.